Antecedentes
En este protocolo queda establecido un “Centro de Intercambio de Información sobre Seguridad de la Biotecnología” (BCH), con el fin de facilitar el intercambio de información y experiencia científica, técnica, ambiental y jurídica en relación a los OVMs y prestar asistencia a las partes que integran el mismo (Protocolo de Cartagena, Art. 20 ).

A partir de la firma de este protocolo, el estado mexicano, preocupado por la preservación de la salud de su población así como por la seguridad de sus recursos biológicos ante el avance de la biotecnología, con apoyos del “Fondo Mundial para Medio Ambiente” (GEF) y del “Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo”(PNUD), se dio a la tarea de crear un “Directorio de Expertos en Bioseguridad” y temas relacionados. Esto servirá para cumplir con la responsabilidad adquirida por México de incluir una lista de expertos en el BCH, pero a la vez facilitará el proceso de consultas específicas y puntuales a nivel nacional ya que incluirá una gama de expertos en los diferentes ámbitos relacionados con la bioseguridad.

La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) es la encargada de crear este directorio de expertos. El objetivo del directorio es el de contar con la información necesaria para solicitar una opinión formal, consulta o asesoría a los expertos en cada tema cuando así se requiera por parte de las dependencias gubernamentales, académicas y/o privadas. Este esfuerzo servirá para coordinar e intercambiar información para desarrollar el análisis de riesgo, la gestión y el monitoreo de los OVMs en el país.